Por Anthony Almonte
Un día como hoy, en el año 1801, nació Pedro Santana Familias, una de las figuras más controvertidas de la historia dominicana. Héroe para algunos, villano para otros, su vida estuvo marcada por los contrastes del poder, la guerra y la política. Su figura ha sido objeto de múltiples estudios, como el de Luis Alejandre Sintes en Dominicana: La anexión frustrada (1861–1865), donde se pregunta: “¿Quién fue el hombre, el estadista, el general, el considerado ‘libertador’ en 1857, que llevó a su patria, la República de Santo Domingo a solicitar su anexión a la Corona española de Isabel II en 1861?” (Alejandre Sintes, 2024, p. 13).
Pedro Santana nació en el seno de una familia de origen canario, asentada en la localidad fronteriza de Hincha, hoy territorio haitiano. Esta región había sido colonizada desde principios del siglo XVIII por migrantes provenientes de las Islas Canarias, en el contexto de una política de poblamiento impulsada por la Corona española. Según Alejandre Sintes (2024), apellidos como “Santana” eran comunes entre los niños expósitos en Gran Canaria, mientras que el apellido “Familias” reflejaba el carácter colectivo de estas migraciones. Las familias Santana se establecieron en Hincha hacia 1720, cuando llegaron cincuenta familias canarias, y otras veintiocho lo hicieron en 1725. Esta corriente migratoria, iniciada en 1684, contribuyó a fundar poblaciones como San Carlos y Bánica, fortaleciendo la presencia española en zonas vulnerables del territorio.
El padre de Pedro Santana, también llamado Pedro, emigró de Hincha a principios del siglo XIX, como lo documenta Emilio Rodríguez Demorizi en Papeles de Santana (1952), estableciéndose primero en Gurabo de Santiago y luego en Sabana Perdida, a orillas del río Ozama. Allí, una grave enfermedad lo postró, obligando a sus hijos mellizos, Pedro y Ramón, aún niños, a cortar leña para venderla en la capital y sostener el hogar. Sin educación formal, y tras la muerte de su padre, los hermanos se trasladaron a El Seibo, donde Pedro se dedicó al cultivo del campo.
En 1826, contrajo matrimonio con Micaela Rivera, viuda del rico hacendado Miguel Febles, lo que le permitió establecerse en la próspera hacienda ganadera “El Prado”. A partir de entonces, su ascenso social y político se aceleró.
A pesar de sus orígenes humildes, Pedro Santana logró convertirse en un líder militar y político de primera línea. Fue el primer presidente constitucional de la República Dominicana, fundador del ejército nacional y artífice de la proclamación de la independencia antes del 27 de febrero de 1844. Sin embargo, su figura ha sido juzgada con dureza por su decisión de anexar el país a España en 1861, acción que desató una nueva guerra por la restauración de la soberanía nacional.
Santana fue, sin duda, un hombre de su tiempo: amado, temido y odiado. Pero como señala Alejandre Sintes (2024), su legado sigue abierto al debate entre la gloria del libertador y la sombra del anexionista.
Referencias
• Alejandre Sintes, L. (2024). Dominicana: La anexión frustrada (1861–1865) (1.ª ed.). Archivo General de la Nación.
• Rodríguez Demorizi, E. (1952). Papeles de Santana. Roma: Stab. Tipográfico G. Menaglia.



